Bertha Olga Gómez Fong, la esposa del exgobernador César Duarte, ya no aparece en los registros oficiales del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Fue detenida el 25 de marzo en Texas, pero este lunes su nombre se esfumó del sistema.
La Fiscalía General de la República (FGR) anunció que pediría su deportación un día después de su captura. Curioso timing, ¿no? Aunque aclaran que ellos no tienen investigaciones abiertas contra ella, señalan que la fiscalía de Chihuahua sí indaga posibles desvíos de recursos durante el mandato de su marido.
“Aunque dijo que no cuenta con investigaciones abiertas contra ella, informó que la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua sí tiene indagatorias en proceso por posibles desvíos de recursos públicos durante la administración encabezada por Duarte.”
Hasta ahora, no hay constancia de que haya sido deportada. Con residencia en Texas, pudo simplemente demostrar su estatus legal y caminar libre. Mientras tanto, otro mexicano sí permanece bajo custodia del ICE.
Otro fugitivo, otra historia
Rafael Zaga Tawil, acusado de un presunto fraude millonario al Infonavit, está retenido en Florida. La FGR lo señala a él y a familiares por delincuencia organizada y lavado de dinero relacionado con un contrato con Telra Realty en 2014.
“Según documentos judiciales, Zaga Tawil señaló que su detención por parte del ICE fue ilegal. Una jueza ordenó al ICE justificar el arresto.”
La empresa recibió una indemnización por más de cinco mil millones de pesos que luego se determinó ilegal. Su defensa alega detención irregular y una jueza pidió explicaciones al ICE. Por ahora, no puede ser movido de jurisdicción.
Dos casos, dos tratamientos. Uno desaparece sin rastro oficial; el otro queda atrapado en tecnicismos legales mientras se justifica su arresto. La memoria es corta, pero los precedentes jurídicos hablan más claro que cualquier comunicado oficial.